Golpe a la minería ilegal y la deforestación

El despliegue principal tuvo lugar en el corazón del Parque Nacional Natural Farallones de Cali, una de las áreas protegidas más biodiversas y vitales del país.

Febrero 23 del 2026

En una contundente ofensiva contra los delitos ecológicos, el Grupo de Policía Ambiental y los Recursos Naturales logró la captura de 10 personas y la incautación de material altamente nocivo en diversos puntos estratégicos de la región. Los operativos, diseñados para frenar la explotación ilícita de yacimientos mineros y la deforestación indiscriminada, ponen de relieve la crítica situación que enfrentan las reservas naturales del Valle del Cauca ante la presión de economías criminales.

El despliegue principal tuvo lugar en el corazón del Parque Nacional Natural Farallones de Cali, una de las áreas protegidas más biodiversas y vitales del país. En este sector, las autoridades capturaron a un individuo implicado en minería ilegal, a quien se le incautó un revólver con 12 cartuchos. Lo más alarmante para los peritos ambientales fue el hallazgo de aproximadamente 250.000 gramos de mercurio, un agente químico devastador que, al ser vertido en las fuentes hídricas, genera daños irreversibles en la salud humana y los ecosistemas acuáticos.

Simultáneamente, la intervención policial se extendió a las Comunas 14 y 15 de la capital vallecaucana, donde fueron detenidas nueve personas vinculadas al aprovechamiento ilícito de recursos naturales. Durante estas diligencias, la Policía decomisó herramientas de tala, 24 metros cúbicos de madera y más de 3.500 kilogramos de carbón vegetal. Estos elementos son el resultado directo de la tala rasa de bosques regionales, una práctica que acelera la pérdida de biodiversidad y degrada los suelos de la periferia urbana.

Tanto los detenidos como el material probatorio —incluyendo el cargamento de mercurio y los productos madereros— fueron trasladados y puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación. Los capturados deberán responder por delitos ambientales que afectan el patrimonio natural de la nación, mientras las autoridades mantienen la alerta en los Farallones para evitar el retorno de estas actividades extractivas.